(NOTICE: Please note the joint byline on this piece.)
The Euro's Fiscal Policy Will Give Pause to Reserve-Currency Allocators
By Ian Bremmer and Jon Levy, Tribune Media Services
Bremmer, Ian
Word Count: 801
Posted 03/15/2010 at 5:56 pm EST
For Release 03/15/2010
The Greek crisis is making clear a reality long ignored or glossed over: Eurozone fiscal policy is messy and opaque. This is not a short-term phenomenon, nor can any concerted action change this fact. Global central banks, sovereign wealth firms and other major entities are going to revise their currency-allocation strategies based on this new recognition. This process is just beginning, but it suggests a roadblock to the euro taking up a greater share of reserve-currency allocations.
At first glance, there is a strong case for the euro to emerge as an increasingly important part of the global reserve-currency mix. It is very liquid; is accepted in highly competitive, globalized economies; and has international convertibility. Eurozone monetary policy, hewing to a strict price stability mandate may be more predictable than in any other regime. European powers have few contentious political relationships in the world. In a non-polar, anti-hegemonic world, all of these factors can be seen by global reserve-currency allocators as attractive arguments for holding an increased share of euros relative to dollars.
Throughout the Greek crisis -- which is by no means over -- much attention has focused on a European solution, the idea that somehow Germany, France or the EU institutions could bring clarity and predictability to Greek budget politics. This vain expectation should signal the death knell of an era in which the euro was falsely considered to be analogous to the dollar, or a souped-up version of the old deutschmark, the pound, the yen or the Swiss franc.
In all of the above currency regimes, fiscal policy was the product of domestic decision-making. This is not the case in the eurozone because there is no such thing as a single domestic policy.
In the eurozone, fiscal policy decisions are made by 16 different governments. They are supposed to be guided by benchmarks governing the levels of government debt and deficits -- with limits set at 60 percent and 3 percent of GDP, respectively. When governments breach these limits, the European commission can launch an "Excessive Deficit Procedure," intended to force countries to correct violations. This procedure can lead to legal, administrative and financial punishments.
However, there is ample evident that the threat of punishment has little dissuasive weight: Greece has never complied with debt rules; only three countries are currently not under excessive deficit procedures, and two of those are effectively city-states; in 2005, the German and French governments, unwilling to meet deficit limits, simply forced through revisions to the rules of the game.
This policy structure means that to figure out what the eurozone's governments will tax and what they will spend is a complex, constantly evolving process.
The very notion of a reserve currency is conservative; it suggests a maximal interest in capital preservation, contingency planning and crisis management. A bias toward predictability and clarity naturally follows.
At any given time, exchange rates may reflect a set of assumptions about fiscal policy. However, it is the structural nature of eurozone fiscal policy, rather than any current trends, that present the most significant challenge to the idea of the euro as a reserve currency.
European policymakers cannot alter this reality. Trying to create consolidated eurozone fiscal policy is politically toxic -- particularly as it would be seen as a backdoor means to transfer wealth from countries with lower debt levels to those with higher levels.
Even if these political hurdles could be overcome, opacity and uncertainty would still prevail. In areas in which there is a great deal of centralized policy power -- such as trade policy -- national and other interest groups shape policy to a high degree. This creates a separate, but no less challenging, source of uncertainty. Thus, from a reserve allocation perspective, new fiscal policy mechanisms will do little to bring greater clarity. Just as with the Greek budget crisis, there is simply no European solution. The problem with the euro is a fundamentally European problem.
If there is to be any policy response to the Greek mess, it will probably be the establishment of a eurozone sovereign lender of last-resort facility -- a eurozone version of the IMF.
However, any new facility is unlikely to deal with yet another highly problematic issue in the EU: the lack of a formal mechanism to deal with a potential cross-border banking crisis that is too large to be managed by a single country. This is yet another potential surprise hiding in plain sight in the eurozone -- and yet another risk that will give any prudent central banker pause when thinking about ramping up relative euro exposure.
(Ian Bremmer is president of Eurasia Group, a political-risk consultancy. Jon Levy is the Europe analyst for Eurasia Group. They can be reached via e-mail at research@eurasiagroup.net.)
(C) 2010 TRIBUNE MEDIA SERVICES, INC.
lunes, 19 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
EL PROTECCIONISMO CONTRA CHINA NO ES LA RESPUESTA A LOS PROBLEMAS DE AMERICA (Entrevista a Henry Paulson por Francis Fukuyama)
Francis Fukuyama Habla con Henry Paulson: El Proteccionismo Contra China No es la Respuesta a los Problemas de América
Global Viewpoint - Spanish
Word Count: 1675
Francis Fukuyama es autor de "The End of History and the Last Man" ("El Fin de la Historia y el Último Hombre") Henry Paulson fue Secretario del tesoro Americano, cuyas memorias, "On the Brink: Inside the Race to Stop the Collapse of the Global Financial System" ("Al Borde del Precipicio: Dentro de la Carrera por Evitar el Colapso del Sistema Financiero Golbal") acaban de ser publicadas. Esta conversación aparecerá en el próximo número de The American Interest y fue puesta a disposición de la Global Viewpoint Network.
Francis Fukuyama: Usted pudo conocer al liderazgo chino cuando estuvo en Goldman Sachs, mucho antes de ser Secretario del Tesoro. Pero incluso durante ese periodo en que hizo muchísimos viajes a China, muchos observadores expresaban preocupación por las implicaciones de los grandes desequilibrios estructurales en la economía global: tantos ahorros acumulados en China, tanta deuda sumándose en Estados Unidos, y tanto dinero exterior fluyendo de vuelta al sistema bancario y financiero de los Estados Unidos en formas que podrían haber alentado la toma de riesgos y contribuido a la burbuja de los bienes raíces. Mirando hacia atrás, ¿qué peso de la responsabilidad asigna usted a esos desequilibrios por la forma en que se desarrolló la crisis en la segunda mitad de 2008?
Henry Paulson: Una gran parte de los desequilibrios, emana de nuestra proclividad aquí en estados Unidos a no ahorrar -- como nación y como individuos, y a pedir demasiado prestado. Hay diversas políticas que contribuyen a esta propensión: nuestro código fiscal, por ejemplo, que cobra impuestos al los ahorros y al capital y alienta el consumo; y el peso de diversas de nuestras políticas de vivienda, que estimularon el mercado de la vivienda mediante los programas de Fannie Mae, Freddie Mac, FHA, el código fiscal y en otras formas que contribuyeron a la inflación de los activos. Por contraste, hay diversas naciones -- incluyendo a China, por supuesto -- en donde las tasas de ahorro son altas, y donde el consumo doméstico juega un pequeño papel en su economía.
Cuando llegué a ser Secretario del Tesoro, establecimos el Diálogo Económico Estratégico para hacer frente a nuestra relación económica con China. Y a través de la SED buscamos maneras prácticas de enfrentar los desequilibrios económicos. Esto incluía la cuestión cambiaria porque avanzar hacia una divisa impulsada por el mercado aceleraría el progreso de la reforma y ayudaría a la transición de China hacia niveles más altos de consumo doméstico y a la producción de bienes y servicios de mayor valor agregado, alejándola de la sobredependencia de exportaciones de bajo costo y menor valor agregado.
Pero también peleaba por la reforma de los mercados de capital y la apertura de sus mercados de capital a una mayor competencia, no porque tratara de hacer ningún favor a los banqueros, sino porque creía que un vibrante mercado doméstico de capital ayudaría a China a hacer frente a las transformaciones estructurales que querían alcanzar. Un ejemplo que usaba con frecuencia es que, en China, los individuos con sus ahorros en depósitos bancarios recibían muy bajas tasas de intereses, muy por debajo de la inflación. Debido a la ineficiencia de los mercados de capital, estaban, en esencia, pagando por ahorrar, incapaces de obtener un dividendo significativo con sus ahorros. Y por supuesto los inadecuados programas de retiro del gobierno y otras redes de seguridad llevaban a altos niveles de ahorro precautorio. También nos concentrábamos en los muy altos niveles de ahorros corporativos en China, particularmente en las empresas propiedad del gobierno. Así es que sí, es-
taba al tanto de los desequilibrios.
Fukuyama: Hemos estado hablando hasta quedarnos sin aliento sobre la clase de liberalización que acaba usted de mencionar, y por supuesto de la revisión del valor del renminbi. Los resultados han sido disparejos, ¿no es así?
Paulson: Sí, así han sido. Mientras fui Secretario del Tesoro, vimos un movimiento sustancial en el renminbi. Eso demuestra, creo, que la forma correcta de hacer frente a los chinos es directamente y en privado, reconociendo que otorgan una enorme prioridad al desarrollo económico y a la reforma. Necesitamos continuar presentando las amplias ventajas de una reforma que incluya varias dimensiones. Se hace mucho énfasis en la divisa, porque es fácil que la gente lo comprenda. Pero la cuestión de la divisa es sólo una de diversos factores significativos. Continúo creyendo que es del interés de China, así como del propio, que continúe hacia la transición completa a una economía de mercado. Necesitamos privada, continua y fuertemente presentar argumentos en cuanto al por qué es del mejor interés de China, sin embargo, evitando las acusaciones y los sermones públicos.
Fukuyama: Permítame hacer de abogado del diablo en esto. Me parece que ningún funcionario americano ha considerado con gran seriedad adoptar una posición dura hacia ellos. Una forma de pensar en la política china actual es equipararla con alguna forma de política industrial. Pero a diferencia de los coreanos y de los japoneses, los chinos no están subsidiando un sector particular, como el petroquímico. Básicamente están dando a toda la región manufacturera de la costa una gran ventaja sobre el resto del mundo conservando su divisa ligada al dólar y su actual e irrazonable baja tasa. Si a nosotros nos hace daño, está absolutamente matando a los europeos y a todos los demás en Asia. En cierto sentido, China ha estado en efecto desindustrializando a una gran parte del resto del mundo. He estado en maquiladoras en América Latina desde el fin del acuerdo de la microfibra y he visto de primera mano cómo la capacidad de manufactura está siendo absorbida hacia fuera de estos países hacia China.
Si hubiésemos de considerar el subsidio de facto que hace China mediante su política cambiaria actual como en teoría nada diferente a un subsidio directo a sus industrias manufactureras y de exportaciones, la forma normal de hacer frente a ello sería con un arancel u otra clase de sanción. Ello podría llevarnos a una serie de amenazas y contra amenazas, pero eventualmente descubrirían un incentivo para cambiar su política. Una analogía podrían ser los acuerdos Plaza con Japón en los 1980s, cuando los japoneses similarmente acumularon un enorme desequilibrio. Debido a que Japón era un aliado de Estados unidos, y debido a que Japón se preocupaba precisamente de la respuesta proteccionista, acordaron hacer una gran revaluación del yen. Pero hemos tratado a China, que no es una aliada y cuyos desequilibrios son todavía más grandes que los de Japón, mucho más laxamente. ¿por qué?
Paulson: He escuchado estos argumentos, y los comprendo, pero no creo que los aranceles o el proteccionismo sea la respuesta. Y hay, por supuesto, diversos países en el mundo que no tienen divisas determinadas por el mercado, pero lo que es extraordinario aquí es tener una economía tan importante, tan grande y tan integrada en la economía global en términos de bienes y servicios que no tiene todavía una divisa impulsada por el mercado o un sistema financiero abierto.
Entonces es importante para China avanzar más rápidamente hacia una divisa movida por el mercado, que es la meta declarada. Pero, presentar el caso no debería ser tarea de Estados Unidos tan sólo. El FMI, por ejemplo, también tiene un importante papel qué jugar, al igual que otros socios comerciales. Y de nuevo, hay factores además de la divisa que son importantes aquí, como el grado al que los ahorros corporativos no se pagan en dividendos. La imagen que emerge es compleja. Creo que China está comprometida con la reforma, y que es de gran interés para ellos continuar moviendo su divisa. Necesitamos alentar la aceleración de este proceso mientras trabajamos por enfrentar nuestros propios desequilibrios.
Fukuyama: Permítame preguntarle sobre la respuesta de los chinos a esta crisis. Ahora todos aplauden a China por su realmente grande estímulo, y por el hecho de que sólo sufrieron por un trimestre más o menos. (El último trimestre mostraron de nuevo un crecimiento del 10%). Obviamente se sienten muy bien con ellos mismos como resultado. Pero me parece que su respuesta a la crisis fue simplemente hacer más de lo que tradicionalmente han hecho, que es completar la demanda externa faltante a través de enormes gastos en infraestructura que privilegian en grande a los manufactureros de la costa contra su población consumidora rural. ¿Cree que esto se sostenible?
Paulson: primero que nada, en términos de su respuesta, creo que uno de los beneficios de la SED fue que tuvimos una participación activa y que establecimos una relación de confianza. Entonces los chinos fueron de gran apoyo mientras trabajábamos por salir de la crisis. Hablábamos con ellos regularmente y esto benefició a ambos países.
En segundo lugar, todos necesitábamos que la economía de China siguiera creciendo. Si no hubiera sido así, estaríamos mucho peor ahora. Doy a los chinos mucho crédito por el estímulo. Creo que la acción más importante fue aumentar los créditos bancarios en más de $1 billón. Ciertamente habrá algunas repercusiones de ello, no todas atractivas, pero creo que fue un positivo neto.
Creo, también, que los chinos comprenden que hay más qué hacer. Hay diversos países en el mundo en los que la diferencia entre los escaños más altos y más bajos de la escala económica se están ampliando, y esto es algo con lo que los chinos están preocupados en su propio país. Creo que el compromiso con la reforma incluye encontrar formas de repartir más ampliamente la riqueza. Una forma de lograrlo es alentar un incremento en el consumo doméstico y menos dependencia de las exportaciones para el crecimiento.
Ciertamente esto llevará tiempo. Pero de nuevo, los desequilibrios son bilaterales y no podemos pasar por alto nuestro propio gusto por gastar de más, consumir de más y pedir prestado de más. Debemos, y habremos de continuar colaborando fuertemente con los chinos, pero tenemos importantes responsabilidades propias a las que debemos hacer frente. No nos hará ningún bien encoger estas responsabilidades concentrándonos demasiado en China.
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Francis Fukuyama es autor de "The End of History and the Last Man" ("El Fin de la Historia y el Último Hombre") Henry Paulson fue Secretario del tesoro Americano, cuyas memorias, "On the Brink: Inside the Race to Stop the Collapse of the Global Financial System" ("Al Borde del Precipicio: Dentro de la Carrera por Evitar el Colapso del Sistema Financiero Golbal") acaban de ser publicadas. Esta conversación aparecerá en el próximo número de The American Interest y fue puesta a disposición de la Global Viewpoint Network.
Francis Fukuyama: Usted pudo conocer al liderazgo chino cuando estuvo en Goldman Sachs, mucho antes de ser Secretario del Tesoro. Pero incluso durante ese periodo en que hizo muchísimos viajes a China, muchos observadores expresaban preocupación por las implicaciones de los grandes desequilibrios estructurales en la economía global: tantos ahorros acumulados en China, tanta deuda sumándose en Estados Unidos, y tanto dinero exterior fluyendo de vuelta al sistema bancario y financiero de los Estados Unidos en formas que podrían haber alentado la toma de riesgos y contribuido a la burbuja de los bienes raíces. Mirando hacia atrás, ¿qué peso de la responsabilidad asigna usted a esos desequilibrios por la forma en que se desarrolló la crisis en la segunda mitad de 2008?
Henry Paulson: Una gran parte de los desequilibrios, emana de nuestra proclividad aquí en estados Unidos a no ahorrar -- como nación y como individuos, y a pedir demasiado prestado. Hay diversas políticas que contribuyen a esta propensión: nuestro código fiscal, por ejemplo, que cobra impuestos al los ahorros y al capital y alienta el consumo; y el peso de diversas de nuestras políticas de vivienda, que estimularon el mercado de la vivienda mediante los programas de Fannie Mae, Freddie Mac, FHA, el código fiscal y en otras formas que contribuyeron a la inflación de los activos. Por contraste, hay diversas naciones -- incluyendo a China, por supuesto -- en donde las tasas de ahorro son altas, y donde el consumo doméstico juega un pequeño papel en su economía.
Cuando llegué a ser Secretario del Tesoro, establecimos el Diálogo Económico Estratégico para hacer frente a nuestra relación económica con China. Y a través de la SED buscamos maneras prácticas de enfrentar los desequilibrios económicos. Esto incluía la cuestión cambiaria porque avanzar hacia una divisa impulsada por el mercado aceleraría el progreso de la reforma y ayudaría a la transición de China hacia niveles más altos de consumo doméstico y a la producción de bienes y servicios de mayor valor agregado, alejándola de la sobredependencia de exportaciones de bajo costo y menor valor agregado.
Pero también peleaba por la reforma de los mercados de capital y la apertura de sus mercados de capital a una mayor competencia, no porque tratara de hacer ningún favor a los banqueros, sino porque creía que un vibrante mercado doméstico de capital ayudaría a China a hacer frente a las transformaciones estructurales que querían alcanzar. Un ejemplo que usaba con frecuencia es que, en China, los individuos con sus ahorros en depósitos bancarios recibían muy bajas tasas de intereses, muy por debajo de la inflación. Debido a la ineficiencia de los mercados de capital, estaban, en esencia, pagando por ahorrar, incapaces de obtener un dividendo significativo con sus ahorros. Y por supuesto los inadecuados programas de retiro del gobierno y otras redes de seguridad llevaban a altos niveles de ahorro precautorio. También nos concentrábamos en los muy altos niveles de ahorros corporativos en China, particularmente en las empresas propiedad del gobierno. Así es que sí, es-
taba al tanto de los desequilibrios.
Fukuyama: Hemos estado hablando hasta quedarnos sin aliento sobre la clase de liberalización que acaba usted de mencionar, y por supuesto de la revisión del valor del renminbi. Los resultados han sido disparejos, ¿no es así?
Paulson: Sí, así han sido. Mientras fui Secretario del Tesoro, vimos un movimiento sustancial en el renminbi. Eso demuestra, creo, que la forma correcta de hacer frente a los chinos es directamente y en privado, reconociendo que otorgan una enorme prioridad al desarrollo económico y a la reforma. Necesitamos continuar presentando las amplias ventajas de una reforma que incluya varias dimensiones. Se hace mucho énfasis en la divisa, porque es fácil que la gente lo comprenda. Pero la cuestión de la divisa es sólo una de diversos factores significativos. Continúo creyendo que es del interés de China, así como del propio, que continúe hacia la transición completa a una economía de mercado. Necesitamos privada, continua y fuertemente presentar argumentos en cuanto al por qué es del mejor interés de China, sin embargo, evitando las acusaciones y los sermones públicos.
Fukuyama: Permítame hacer de abogado del diablo en esto. Me parece que ningún funcionario americano ha considerado con gran seriedad adoptar una posición dura hacia ellos. Una forma de pensar en la política china actual es equipararla con alguna forma de política industrial. Pero a diferencia de los coreanos y de los japoneses, los chinos no están subsidiando un sector particular, como el petroquímico. Básicamente están dando a toda la región manufacturera de la costa una gran ventaja sobre el resto del mundo conservando su divisa ligada al dólar y su actual e irrazonable baja tasa. Si a nosotros nos hace daño, está absolutamente matando a los europeos y a todos los demás en Asia. En cierto sentido, China ha estado en efecto desindustrializando a una gran parte del resto del mundo. He estado en maquiladoras en América Latina desde el fin del acuerdo de la microfibra y he visto de primera mano cómo la capacidad de manufactura está siendo absorbida hacia fuera de estos países hacia China.
Si hubiésemos de considerar el subsidio de facto que hace China mediante su política cambiaria actual como en teoría nada diferente a un subsidio directo a sus industrias manufactureras y de exportaciones, la forma normal de hacer frente a ello sería con un arancel u otra clase de sanción. Ello podría llevarnos a una serie de amenazas y contra amenazas, pero eventualmente descubrirían un incentivo para cambiar su política. Una analogía podrían ser los acuerdos Plaza con Japón en los 1980s, cuando los japoneses similarmente acumularon un enorme desequilibrio. Debido a que Japón era un aliado de Estados unidos, y debido a que Japón se preocupaba precisamente de la respuesta proteccionista, acordaron hacer una gran revaluación del yen. Pero hemos tratado a China, que no es una aliada y cuyos desequilibrios son todavía más grandes que los de Japón, mucho más laxamente. ¿por qué?
Paulson: He escuchado estos argumentos, y los comprendo, pero no creo que los aranceles o el proteccionismo sea la respuesta. Y hay, por supuesto, diversos países en el mundo que no tienen divisas determinadas por el mercado, pero lo que es extraordinario aquí es tener una economía tan importante, tan grande y tan integrada en la economía global en términos de bienes y servicios que no tiene todavía una divisa impulsada por el mercado o un sistema financiero abierto.
Entonces es importante para China avanzar más rápidamente hacia una divisa movida por el mercado, que es la meta declarada. Pero, presentar el caso no debería ser tarea de Estados Unidos tan sólo. El FMI, por ejemplo, también tiene un importante papel qué jugar, al igual que otros socios comerciales. Y de nuevo, hay factores además de la divisa que son importantes aquí, como el grado al que los ahorros corporativos no se pagan en dividendos. La imagen que emerge es compleja. Creo que China está comprometida con la reforma, y que es de gran interés para ellos continuar moviendo su divisa. Necesitamos alentar la aceleración de este proceso mientras trabajamos por enfrentar nuestros propios desequilibrios.
Fukuyama: Permítame preguntarle sobre la respuesta de los chinos a esta crisis. Ahora todos aplauden a China por su realmente grande estímulo, y por el hecho de que sólo sufrieron por un trimestre más o menos. (El último trimestre mostraron de nuevo un crecimiento del 10%). Obviamente se sienten muy bien con ellos mismos como resultado. Pero me parece que su respuesta a la crisis fue simplemente hacer más de lo que tradicionalmente han hecho, que es completar la demanda externa faltante a través de enormes gastos en infraestructura que privilegian en grande a los manufactureros de la costa contra su población consumidora rural. ¿Cree que esto se sostenible?
Paulson: primero que nada, en términos de su respuesta, creo que uno de los beneficios de la SED fue que tuvimos una participación activa y que establecimos una relación de confianza. Entonces los chinos fueron de gran apoyo mientras trabajábamos por salir de la crisis. Hablábamos con ellos regularmente y esto benefició a ambos países.
En segundo lugar, todos necesitábamos que la economía de China siguiera creciendo. Si no hubiera sido así, estaríamos mucho peor ahora. Doy a los chinos mucho crédito por el estímulo. Creo que la acción más importante fue aumentar los créditos bancarios en más de $1 billón. Ciertamente habrá algunas repercusiones de ello, no todas atractivas, pero creo que fue un positivo neto.
Creo, también, que los chinos comprenden que hay más qué hacer. Hay diversos países en el mundo en los que la diferencia entre los escaños más altos y más bajos de la escala económica se están ampliando, y esto es algo con lo que los chinos están preocupados en su propio país. Creo que el compromiso con la reforma incluye encontrar formas de repartir más ampliamente la riqueza. Una forma de lograrlo es alentar un incremento en el consumo doméstico y menos dependencia de las exportaciones para el crecimiento.
Ciertamente esto llevará tiempo. Pero de nuevo, los desequilibrios son bilaterales y no podemos pasar por alto nuestro propio gusto por gastar de más, consumir de más y pedir prestado de más. Debemos, y habremos de continuar colaborando fuertemente con los chinos, pero tenemos importantes responsabilidades propias a las que debemos hacer frente. No nos hará ningún bien encoger estas responsabilidades concentrándonos demasiado en China.
(c) THE AMERICAN INTEREST. DIST. BY GLOBAL VIEWPOINT/TRIBUNE MEDIA SERVICES
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jueves, 25 de marzo de 2010
BARGHOUTI: NO HABRA NEGOCIACIONES CON ISRAEL HASTA QUE CESEN LOS ASENTAMIENTOS
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Barghouti: No Habrá Negociaciones Con Israel Hasta que Cesen los Asentamientos
Global Viewpoint - Spanish
Word Count: 1021
Mustafa Barghouti, miembro del consejo central de la Organización para la Liberación de Palestina y frecuente crítico del Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas, habló con Edmund Sanders, reportero de Los Angeles Times el miércoles sobre lo que las recientes tensiones entre EUA e Israel significan para los palestinos.
P. Hasta ahora, la Autoridad Palestina había estado sorprendentemente callada durante este enfrentamiento diplomático entre Estados Unidos e Israel. ¿Po qué piensa que es esto?
R. Puede que traten de guardar silencio porque quieren dejar que este conflicto interno entre EUA e Israel avance sin interferencia.
P. Entonces, ¿es cuestión de esperar con un poco de palomitas y disfrutar la función?
R. Quizá. Pero es muy peligroso sentarse y no hacer nada. Ya hemos visto a Hillary Clinton atemperar sus comentarios (criticando al gobierno de Israel), por lo que las cosas pueden regresar a la antigua dirección si los palestinos no adoptan una fuerte postura. La pasividad no ayuda. Necesitamos una política proactiva para mostrar al mundo y a la administración americana, en particular, cómo los palestinos hemos sido abiertos y lo que hemos hecho por implementar el mapa carretero (el plan de paz esbozado por Estados Unidos).
P. ¿Consideran los palestinos la reciente sacudida de la "inmutable" liga entre Estados Unidos e Israel como una oportunidad?
R. Absolutamente. Ha creado una gran oportunidad para nosotros en el nivel internacional. Es demasiado claro hoy que la política israelí está haciendo daño a los intereses americanos en el Medio Oriente y regiones circundantes, Haciendo más daños a la imagen de la política exterior americana en todo el mundo y en casa. Tenemos a una superpotencia que está siendo secuestrada por un país como Israel, y por las razones erróneas. Si estamos defendiendo una buena causa, está bien. Pero esto es acerca de la defensa del último sistema colonial de la historia moderna.
P. En lo concerniente a las pláticas de paz, con frecuencia se juega a ver qué lado es percibido como un obstáculo. En el año pasado, ha ido de Israel a los palestinos y ahora, algunos dirían, de nuevo a Israel. ¿Le provee esto más fuerza?
R. Creo que estamos más allá de ese juego. Hay cuestiones mucho más importantes ahora. Luego de 18 años de las improductivas llamadas pláticas de paz, los palestinos están en peor situación que cuando comenzamos. Cuando firmamos el acuerdo de Oslo (en 1993) había 200,000 colonos israelíes (En la Ribera Occidental y en Jerusalén). Ahora tenemos más de 530,000. EUA e Israel y la comunidad internacional han permitido que el proceso de paz se convierta en un sustituto para la paz misma. Se ha convertido en una excusa para la falta de paz.
P. Algunos piensan que Obama está adoptando una postura dura frente a Israel para ganarse la aprobación de árabes y palestinos. Si esto es cierto, ¿está funcionando?
R. No, no está funcionando. ¿Qué postura? Mire la posición americana sobre la implementación del mapa carretero. Teníamos muchas reservas, pero lo implementamos. Israel no ha hecho nada. ¿Dónde está la postura americana en ese sentido? Israel es como un niño malo que hace lo que quiere y la madre y el padre le siguen permitiendo que se porte mal. Es hora de disciplinarlo. Pero quienes se supone que deben estar disciplinándolo son incapaces. Están paralizados. Actualmente Israel hace cualquier cosa que quiere y nadie dice, "ya basta."
P. Algunos dirían que eso lo que está haciendo Estados Unidos ahora con el asentamiento de viviendas en Ramat Shlomo, donde los israelíes han anunciado planes para 600 nuevas unidades. ¿Qué tan importante es el resultado de este enfrentamiento?
R. Tenemos un tema específico ahora: No son 200 temas que la gente no pueda recordar y concentrarse en ellos. Es un tema: los asentamientos. ¿Por qué ahora? Porque hemos alcanzado un punto crítico. Fue un error permitir que continuara la expansión de los asentamientos en el pasado porque ahora hemos llegado a un punto crítico en el que cualquier asentamiento adicional significará el fina de la solución de los dos estados.
Si EUA, en este momento crítico y con las cosas tan claras, es incapaz de presionar a Israel para que detenga la actividad de asentamiento, entonces seamos honestos y admitamos que EUA no puede ser el mediador en este caso.
P. ¿Ha dado esto valor a la Autoridad Palestina o la avergüenza? Abbas se arriesgó al acordar pláticas de paz indirectas y ahora podrían colapsar aún antes de comenzar.
R. Esto ha debilitado a la AP más que antes. Creo que esa era una de las metas del (Primer Ministro Israelí Benjamin) Netanyahu. [El Martes]tuvimos un día de levantamientos en todas partes. Ello significa que todas estas conversaciones diplomáticas y acciones de la AP están perdiendo todo significado y quedando al margen. Las cosas comienzan a ocurrir en las calles. Los palestinos están pasando por alto al liderazgo palestino y decidiendo confrontar los hechos israelíes en el terreno con los hechos palestinos en el terreno.
P. ¿Saldrán los hamas ganadores, ya que siempre se han opuesto a las conversaciones de paz pidiendo otro levantamiento?
R. No veo que se fortalezcan, pero tampoco se están debilitando.
P. Si Israel no se olvida del proyecto de Ramat Shlomo, deben los palestinos participar en conversaciones indirectas?
A. Definitivamente no. Esta no es una opción. Continuar las pláticas de proximidad mientras continúan los asentamientos afectará cualquier credibilidad restante de la autoridad a los ojos del pueblo de Palestina.
P. Hemos estado viendo más protestas palestinas. ¿Es éste el inicio de otra Intifada?
R. No sé lo que queremos decir por Intifada. Es una palabra que significa muchas cosas para muchas personas. Si se refiere usted a la primera Intifada (a finales de los 1980s) que principalmente gente del pueblo, no armada, no violenta, en contra de un enorme ejército militar, entonces quizá la respuesta sea sí. Pero se refiere a la segunda Intifada (2000-2005), que fue vista por el mundo como palestinos conduciendo acciones militares, no es eso. Es un nuevo estilo de no violencia. Es algo noble.
(c) Los Angeles Times Syndicate Dist. by Global Viewpoint Network/Tribune Media Services.
Barghouti: No Habrá Negociaciones Con Israel Hasta que Cesen los Asentamientos
Global Viewpoint - Spanish
Word Count: 1021
Mustafa Barghouti, miembro del consejo central de la Organización para la Liberación de Palestina y frecuente crítico del Presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas, habló con Edmund Sanders, reportero de Los Angeles Times el miércoles sobre lo que las recientes tensiones entre EUA e Israel significan para los palestinos.
P. Hasta ahora, la Autoridad Palestina había estado sorprendentemente callada durante este enfrentamiento diplomático entre Estados Unidos e Israel. ¿Po qué piensa que es esto?
R. Puede que traten de guardar silencio porque quieren dejar que este conflicto interno entre EUA e Israel avance sin interferencia.
P. Entonces, ¿es cuestión de esperar con un poco de palomitas y disfrutar la función?
R. Quizá. Pero es muy peligroso sentarse y no hacer nada. Ya hemos visto a Hillary Clinton atemperar sus comentarios (criticando al gobierno de Israel), por lo que las cosas pueden regresar a la antigua dirección si los palestinos no adoptan una fuerte postura. La pasividad no ayuda. Necesitamos una política proactiva para mostrar al mundo y a la administración americana, en particular, cómo los palestinos hemos sido abiertos y lo que hemos hecho por implementar el mapa carretero (el plan de paz esbozado por Estados Unidos).
P. ¿Consideran los palestinos la reciente sacudida de la "inmutable" liga entre Estados Unidos e Israel como una oportunidad?
R. Absolutamente. Ha creado una gran oportunidad para nosotros en el nivel internacional. Es demasiado claro hoy que la política israelí está haciendo daño a los intereses americanos en el Medio Oriente y regiones circundantes, Haciendo más daños a la imagen de la política exterior americana en todo el mundo y en casa. Tenemos a una superpotencia que está siendo secuestrada por un país como Israel, y por las razones erróneas. Si estamos defendiendo una buena causa, está bien. Pero esto es acerca de la defensa del último sistema colonial de la historia moderna.
P. En lo concerniente a las pláticas de paz, con frecuencia se juega a ver qué lado es percibido como un obstáculo. En el año pasado, ha ido de Israel a los palestinos y ahora, algunos dirían, de nuevo a Israel. ¿Le provee esto más fuerza?
R. Creo que estamos más allá de ese juego. Hay cuestiones mucho más importantes ahora. Luego de 18 años de las improductivas llamadas pláticas de paz, los palestinos están en peor situación que cuando comenzamos. Cuando firmamos el acuerdo de Oslo (en 1993) había 200,000 colonos israelíes (En la Ribera Occidental y en Jerusalén). Ahora tenemos más de 530,000. EUA e Israel y la comunidad internacional han permitido que el proceso de paz se convierta en un sustituto para la paz misma. Se ha convertido en una excusa para la falta de paz.
P. Algunos piensan que Obama está adoptando una postura dura frente a Israel para ganarse la aprobación de árabes y palestinos. Si esto es cierto, ¿está funcionando?
R. No, no está funcionando. ¿Qué postura? Mire la posición americana sobre la implementación del mapa carretero. Teníamos muchas reservas, pero lo implementamos. Israel no ha hecho nada. ¿Dónde está la postura americana en ese sentido? Israel es como un niño malo que hace lo que quiere y la madre y el padre le siguen permitiendo que se porte mal. Es hora de disciplinarlo. Pero quienes se supone que deben estar disciplinándolo son incapaces. Están paralizados. Actualmente Israel hace cualquier cosa que quiere y nadie dice, "ya basta."
P. Algunos dirían que eso lo que está haciendo Estados Unidos ahora con el asentamiento de viviendas en Ramat Shlomo, donde los israelíes han anunciado planes para 600 nuevas unidades. ¿Qué tan importante es el resultado de este enfrentamiento?
R. Tenemos un tema específico ahora: No son 200 temas que la gente no pueda recordar y concentrarse en ellos. Es un tema: los asentamientos. ¿Por qué ahora? Porque hemos alcanzado un punto crítico. Fue un error permitir que continuara la expansión de los asentamientos en el pasado porque ahora hemos llegado a un punto crítico en el que cualquier asentamiento adicional significará el fina de la solución de los dos estados.
Si EUA, en este momento crítico y con las cosas tan claras, es incapaz de presionar a Israel para que detenga la actividad de asentamiento, entonces seamos honestos y admitamos que EUA no puede ser el mediador en este caso.
P. ¿Ha dado esto valor a la Autoridad Palestina o la avergüenza? Abbas se arriesgó al acordar pláticas de paz indirectas y ahora podrían colapsar aún antes de comenzar.
R. Esto ha debilitado a la AP más que antes. Creo que esa era una de las metas del (Primer Ministro Israelí Benjamin) Netanyahu. [El Martes]tuvimos un día de levantamientos en todas partes. Ello significa que todas estas conversaciones diplomáticas y acciones de la AP están perdiendo todo significado y quedando al margen. Las cosas comienzan a ocurrir en las calles. Los palestinos están pasando por alto al liderazgo palestino y decidiendo confrontar los hechos israelíes en el terreno con los hechos palestinos en el terreno.
P. ¿Saldrán los hamas ganadores, ya que siempre se han opuesto a las conversaciones de paz pidiendo otro levantamiento?
R. No veo que se fortalezcan, pero tampoco se están debilitando.
P. Si Israel no se olvida del proyecto de Ramat Shlomo, deben los palestinos participar en conversaciones indirectas?
A. Definitivamente no. Esta no es una opción. Continuar las pláticas de proximidad mientras continúan los asentamientos afectará cualquier credibilidad restante de la autoridad a los ojos del pueblo de Palestina.
P. Hemos estado viendo más protestas palestinas. ¿Es éste el inicio de otra Intifada?
R. No sé lo que queremos decir por Intifada. Es una palabra que significa muchas cosas para muchas personas. Si se refiere usted a la primera Intifada (a finales de los 1980s) que principalmente gente del pueblo, no armada, no violenta, en contra de un enorme ejército militar, entonces quizá la respuesta sea sí. Pero se refiere a la segunda Intifada (2000-2005), que fue vista por el mundo como palestinos conduciendo acciones militares, no es eso. Es un nuevo estilo de no violencia. Es algo noble.
(c) Los Angeles Times Syndicate Dist. by Global Viewpoint Network/Tribune Media Services.
viernes, 12 de marzo de 2010
UNA AMERICA EN DECADENCIA DEBE ENFRENTAR EL CRECIMIENTO DE CHINA BAJO SUS PROPIAS CONDICIONES.
http://www.tmsinternational.com/
Una América en Decadencia Debe Enfrentar el Crecimiento de China Bajo Sus Propias Condiciones
Por Martin Jacques
Global Viewpoint - Spanish
Martin Jacques es autor de "When China Rules the World: The End of the Western World and the Birth of a New Global Order" ("Cuando China Gobierne al Mundo: El Fin del Mundo Occidental y el Nacimiento del Nuevo Orden Global").
LONDRES - Los enfrentamientos entre Estados Unidos y China parecen estarse volviendo más numerosos y más serios. Los chinos objetaron en términos fuertes el último trato de venta de armas americanas a Taiwán y amenazaron con sanciones en contra de las compañías involucradas. El presidente Obama acusó recientemente a los chinos de manipulación cambiaria. En Davos, Larry Summers, el director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, hizo un ataque oblicuo contra China por referirse a una política mercantilista.
El desacuerdo entre China y EUA en la cumbre climática de Copenhagen en diciembre ha continuado reverberando. El gobierno chino reaccionó fuertemente contra las pretensiones de Google -- apoyadas por la administración americana -- de que los ciberataques en su contra se habían originado en China y su declaración de que ya no cooperaría con la censura del gobierno a la Internet. EUA ha criticado crecientemente a China por su falta de voluntad para acordar sanciones contra Irán. Y finalmente el gobierno chino acusa a la administración de EUA por interferir en sus asuntos internos al insistir en una entre Barack Obama y el Dalai Lama en Washington.
Las cuestiones de contención se han producido rápida y fuertemente. En su mayoría, sin embargo, son difícilmente nuevas. La reacción china al trato de armas con Taiwán era completamente predecible, siendo la única novedad la amenaza de sanciones. Taiwán sigue siendo la prioridad más importante para la política exterior china. Su respuesta al Dalai Lama en Washington es igualmente predecible.
Las declaraciones de Obama y Summers sobre la manipulación cambiaria y el mercantilismo respectivamente son un poco diferentes. Cierto, no son totalmente nuevas; el Secretario del Tesoro Timothy Geithner acusó a los chinos de manipulación cambiaria en enero de 2009. Pero desde la mal-juzgada declaración de Geithner, la administración americana ha preferido ahora ser más discreta.
Google y el cambio climático son relativamente nuevos huesos de la discordia. Pero no debe uno sorprenderse por estas disputas. El ascenso de China significa que ahora está involucrada en áreas del mundo y en temas en donde previamente tenía poco o nada en juego. Al volverse China crecientemente una potencia global con intereses por promover y defender en todo el mundo, entrará probablemente en conflicto con Estados Unidos sobre un creciente número de temas.
Parecería que la relación chino-americana está entrando en una fase marcadamente diferente. La cuestión clave es si esto llevará a una creciente acrimonia entre los dos países hasta el punto en que la relación bilateral entre ellos se vea seriamente dañada o si las relaciones generalmente positivas de las últimas tres décadas pueden continuar.
Hay un cambio más subyacente en su relación; el ascenso de China y la declinación de Estados Unidos. Aunque nada de esto es nuevo, esta última acaba de comenzar a reconocerse desde la crisis financiera global. Las expresiones del cambio del poder entre los dos son numerosas. La autoconfianza de China ha aumentado y, en una cierta forma, se ha vuelto más asertiva.
Esto ha sido más evidente en la forma en que China ha -- comprensiblemente -- expresado su preocupación por el valor del dólar, dando cabida a la cuestión de nuevos derechos especiales de cambio basados en la reserva de divisas, y culpado a la crisis financiera global al comportamiento de los bancos de occidente, especialmente americanos; aunque también puede verse en un cambio más general, aunque sutil, en las actitudes chinas.
Sería erróneo, sin embargo, concluir que ha habido un gran cambio en el enfoque chino hacia Estados Unidos. Por el contrario, las prioridades chinas fundamentales siguen como fueron marcadas por Deng Xiaoping. La avasalladora prioridad es el crecimiento económico y elevar a decenas de millones de la pobreza, y creando el ambiente externo más favorable para la búsqueda de este objetivo, que ha significado, y continua significando, sobre todo lo demás, una relación favorable con Estados Unidos.
Aunque los chinos pudieran jugar su mano con un poco más de autoconfianza y con una cierta mayor asertividad., no veo evidencia significativa que hayan abandonado su antigua y fuel postura. Por el contrario, ha funcionado bien para ellos y continúa así. El tiempo está de su lado, y por ello pueden darse el lujo de ser pacientes.
Pero, ¿qué para Estados Unidos? El hecho de que Estados Unidos acabe apenas de comenzar a despertar al hecho de que está en declinación es causa de seria preocupación. Está completamente impreparado para lo que ello podría significar que: ya no puede tratar con otros como lo ha hecho, que ya no puede asumir una posición de superioridad en sus tratos con China, y que tiene que buscar un entendimiento de China en vez de esperar que ésta continúe tocando el segundo violín.
Esta tardía conciencia de un debilitamiento de Estados Unidos ha ocurrido demasiado abrupta y precipitadamente para que su significado e implicaciones puedan ser apropiadamente digeridas por las élites políticas o el público americano. De hecho, la mayoría todavía niegan el hecho. Una clásica ilustración es la ampliamente expresada furia y frustración en los medios y círculos políticos en contra de la relativamente contrita actitud del presidente Obama hacia los chinos durante su visita a China en noviembre. De hecho, Obama tuvo razón en dos sentidos: primero, EUA tiene que aprender ahora a tratar con China en igualdad de condiciones y segundo, debe tener cuidado con el papel de China como su acreedora.
Dicho simplemente: La principal preocupación no es que China sea demasiado grande para sus botas -- cuando menos en el corto plazo -- sino un creciente sentimiento de frustración americana de que sus botas no son ya tan grandes como fueron antes o deberían ser, junto con una falta de disposición o una terca negación a tratar con China sobre ninguna otra base que no sean las condiciones americanas.
Las consecuencias podrían ser muy serias. Las relaciones entre los dos países podrían constantemente deteriorarse con implicaciones negativas para el resto del mundo. Esto no hará ningún bien a nadie. Hará las cosas muy difíciles para China y podría hacer más lento su progreso, pero Estados Unidos podría sufrir todavía más.
China no debe confundirse en la mentalidad americana con una Unión Soviética versión 2. Es un adversario muy diferente y mucho más formidable cuya fuerza última no es equipamiento militar sino poderío económico, y cuya arma diplomática no es el sable sino una gran paciencia.
(c) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK/TRIBUNE MEDIA SERVICES
Una América en Decadencia Debe Enfrentar el Crecimiento de China Bajo Sus Propias Condiciones
Por Martin Jacques
Global Viewpoint - Spanish
Martin Jacques es autor de "When China Rules the World: The End of the Western World and the Birth of a New Global Order" ("Cuando China Gobierne al Mundo: El Fin del Mundo Occidental y el Nacimiento del Nuevo Orden Global").
LONDRES - Los enfrentamientos entre Estados Unidos y China parecen estarse volviendo más numerosos y más serios. Los chinos objetaron en términos fuertes el último trato de venta de armas americanas a Taiwán y amenazaron con sanciones en contra de las compañías involucradas. El presidente Obama acusó recientemente a los chinos de manipulación cambiaria. En Davos, Larry Summers, el director del Consejo Nacional Económico de la Casa Blanca, hizo un ataque oblicuo contra China por referirse a una política mercantilista.
El desacuerdo entre China y EUA en la cumbre climática de Copenhagen en diciembre ha continuado reverberando. El gobierno chino reaccionó fuertemente contra las pretensiones de Google -- apoyadas por la administración americana -- de que los ciberataques en su contra se habían originado en China y su declaración de que ya no cooperaría con la censura del gobierno a la Internet. EUA ha criticado crecientemente a China por su falta de voluntad para acordar sanciones contra Irán. Y finalmente el gobierno chino acusa a la administración de EUA por interferir en sus asuntos internos al insistir en una entre Barack Obama y el Dalai Lama en Washington.
Las cuestiones de contención se han producido rápida y fuertemente. En su mayoría, sin embargo, son difícilmente nuevas. La reacción china al trato de armas con Taiwán era completamente predecible, siendo la única novedad la amenaza de sanciones. Taiwán sigue siendo la prioridad más importante para la política exterior china. Su respuesta al Dalai Lama en Washington es igualmente predecible.
Las declaraciones de Obama y Summers sobre la manipulación cambiaria y el mercantilismo respectivamente son un poco diferentes. Cierto, no son totalmente nuevas; el Secretario del Tesoro Timothy Geithner acusó a los chinos de manipulación cambiaria en enero de 2009. Pero desde la mal-juzgada declaración de Geithner, la administración americana ha preferido ahora ser más discreta.
Google y el cambio climático son relativamente nuevos huesos de la discordia. Pero no debe uno sorprenderse por estas disputas. El ascenso de China significa que ahora está involucrada en áreas del mundo y en temas en donde previamente tenía poco o nada en juego. Al volverse China crecientemente una potencia global con intereses por promover y defender en todo el mundo, entrará probablemente en conflicto con Estados Unidos sobre un creciente número de temas.
Parecería que la relación chino-americana está entrando en una fase marcadamente diferente. La cuestión clave es si esto llevará a una creciente acrimonia entre los dos países hasta el punto en que la relación bilateral entre ellos se vea seriamente dañada o si las relaciones generalmente positivas de las últimas tres décadas pueden continuar.
Hay un cambio más subyacente en su relación; el ascenso de China y la declinación de Estados Unidos. Aunque nada de esto es nuevo, esta última acaba de comenzar a reconocerse desde la crisis financiera global. Las expresiones del cambio del poder entre los dos son numerosas. La autoconfianza de China ha aumentado y, en una cierta forma, se ha vuelto más asertiva.
Esto ha sido más evidente en la forma en que China ha -- comprensiblemente -- expresado su preocupación por el valor del dólar, dando cabida a la cuestión de nuevos derechos especiales de cambio basados en la reserva de divisas, y culpado a la crisis financiera global al comportamiento de los bancos de occidente, especialmente americanos; aunque también puede verse en un cambio más general, aunque sutil, en las actitudes chinas.
Sería erróneo, sin embargo, concluir que ha habido un gran cambio en el enfoque chino hacia Estados Unidos. Por el contrario, las prioridades chinas fundamentales siguen como fueron marcadas por Deng Xiaoping. La avasalladora prioridad es el crecimiento económico y elevar a decenas de millones de la pobreza, y creando el ambiente externo más favorable para la búsqueda de este objetivo, que ha significado, y continua significando, sobre todo lo demás, una relación favorable con Estados Unidos.
Aunque los chinos pudieran jugar su mano con un poco más de autoconfianza y con una cierta mayor asertividad., no veo evidencia significativa que hayan abandonado su antigua y fuel postura. Por el contrario, ha funcionado bien para ellos y continúa así. El tiempo está de su lado, y por ello pueden darse el lujo de ser pacientes.
Pero, ¿qué para Estados Unidos? El hecho de que Estados Unidos acabe apenas de comenzar a despertar al hecho de que está en declinación es causa de seria preocupación. Está completamente impreparado para lo que ello podría significar que: ya no puede tratar con otros como lo ha hecho, que ya no puede asumir una posición de superioridad en sus tratos con China, y que tiene que buscar un entendimiento de China en vez de esperar que ésta continúe tocando el segundo violín.
Esta tardía conciencia de un debilitamiento de Estados Unidos ha ocurrido demasiado abrupta y precipitadamente para que su significado e implicaciones puedan ser apropiadamente digeridas por las élites políticas o el público americano. De hecho, la mayoría todavía niegan el hecho. Una clásica ilustración es la ampliamente expresada furia y frustración en los medios y círculos políticos en contra de la relativamente contrita actitud del presidente Obama hacia los chinos durante su visita a China en noviembre. De hecho, Obama tuvo razón en dos sentidos: primero, EUA tiene que aprender ahora a tratar con China en igualdad de condiciones y segundo, debe tener cuidado con el papel de China como su acreedora.
Dicho simplemente: La principal preocupación no es que China sea demasiado grande para sus botas -- cuando menos en el corto plazo -- sino un creciente sentimiento de frustración americana de que sus botas no son ya tan grandes como fueron antes o deberían ser, junto con una falta de disposición o una terca negación a tratar con China sobre ninguna otra base que no sean las condiciones americanas.
Las consecuencias podrían ser muy serias. Las relaciones entre los dos países podrían constantemente deteriorarse con implicaciones negativas para el resto del mundo. Esto no hará ningún bien a nadie. Hará las cosas muy difíciles para China y podría hacer más lento su progreso, pero Estados Unidos podría sufrir todavía más.
China no debe confundirse en la mentalidad americana con una Unión Soviética versión 2. Es un adversario muy diferente y mucho más formidable cuya fuerza última no es equipamiento militar sino poderío económico, y cuya arma diplomática no es el sable sino una gran paciencia.
(c) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK/TRIBUNE MEDIA SERVICES
miércoles, 17 de febrero de 2010
STIGLITZ: U.S. Recovery Requires 'Second Stimulus'
http://www.tmsinternational.com/
Stiglitz: U.S. Recovery Requires 'Second Stimulus'
Global Viewpoint
Word Count: 1450
Subhed: Banks Too Big to Fail Are Too Big to Be
Joseph Stiglitz, who was awarded the Nobel Prize for economics in 2001, spoke to the Council on Foreign Relations this Thursday about his new book, "Freefall: America, Free Markets and the Sinking of the World Economy," and discussed the U.S. recovery, banking regulation and China's stimulus.
Global Viewpoint Network editor Nathan Gardels participated in the discussion as a member of the council. Adapted excerpts follow:
ON THE PROSPECTS OF ECONOMIC RECOVERY IN THE U.S.: We've pulled back from the precipice, but the current situation cannot be described as a strong recovery. The recession may be over in the way economists describe it -- two quarters of negative growth -- since growth has turned positive. But the recession is far from over for those who don't have jobs or can't sell the goods they produce.
The official unemployment rate may be 10 percent. But when we factor in those who are no longer looking for work because the recession has gone on so long, the picture looks pretty bad. Since the U.S. Bureau of Labor Statistics collects data on those who have given up looking for work or taken a part-time job, we can calculate that the real unemployment level stands at over 19 percent.
That means one out of five Americans looking for full-time work cannot get it now. And four out of 10 who can't find work have been out of a job for more than half a year, which means whatever savings they had will have dried up while the prospects of re-employment in a good job goes way down. That is a serious situation. It is bleaker for those over 50, and bleaker still for black youth, in which one out of two are unemployed.
It is commonly said that growth in jobs always lags behind recovery. The truth is that the recovery hasn't been strong enough to create enough jobs for new entrants to the labor force, no less to bring unemployment back down from 10 percent back to 5 percent. For that to happen in the U.S., growth must be at least 3 percent a year. I don't see growth in 2010 or 2011 being above that level.
The fundamental problem -- both nationally and globally -- is that what sustained such levels of growth in the pre-crisis years was the bubble economy, which allowed people to live beyond their means by borrowing. In one year alone in the U.S., people took $950 billion out of their houses in equity loans.
During that time, the savings rate in the U.S. plummeted to zero. Clearly, what was unsustainable couldn't be sustained.
The flipside of the burst bubble is that consumption has gone down. For the long turn, that is a good thing. For the short run, that is a problem.
Praying for the consumer to come back in this context is a funny kind of prayer. We shouldn't go back to living beyond our means in the U.S., which is what created the crisis to begin with. And, certainly for the moment, we can't.
That means a robust recovery is not likely. Without strong consumption, strong investment is not likely.
In the 1997-98 crisis, when Korea, for instance, had this problem, it recovered by exporting what it made to the U.S. and other places that could consume their products. But with Europe down and the U.S. down, we can't all export our way out of this crisis. Trade with Mars is still not big enough.
Part of the world -- Asia -- is recovering. But, dynamic as Asia is, its demand is too small overall to make up the shortfall that would lift the U.S. out of recession through exports.
That leaves government to fill the gap. The U.S. stimulus has made a difference. If we hadn't had the stimulus, unemployment would be 11 or 12 percent. Yet, it was not big enough or well enough designed to bring employment back to normal levels.
One of the key failures of the stimulus package was that it didn't take into account the fiscal problems the recession would create for state and local governments. When tax revenues go down because of lost economic activity -- falling housing prices, close businesses, lost income from unemployment -- budgets have to be cut back. Revenues at the state and local level in the U.S. are down $200 billion this year. So, while the federal government has been increasing spending, state and local governments have been contracting.
This all will get worse with the end of the stimulus in 2011.
What to do? The U.S. Congress has to pass a second stimulus. It also has to finally really come to grips with the mortgage crisis, which ignited the meltdown. This year we are expecting 2.5 to 3 million foreclosures.
Finally, banks must begin lending again, especially to small and medium-size businesses that create new jobs. This was the rationale for bailing out the banks -- but it hasn't worked. There are still no constraints on the banks. They get almost 0 percent credit from the Federal Reserve, and what do they do? They look around the world for investment in the strongest economies -- not the U.S. but emerging economies like Brazil and China. And now that is creating a problem because they are getting speculative money that is creating bubbles there!
Fortunately, these countries have been through this crisis once already and have better banking regulations and monetary policies than the U.S. Brazil has already introduced restrictions on the inflow of capital, undermining globalization.
ON BANKING REGULATION: The regulatory framework of banks is one of the key problems in the U.S. today. Clearly, the current incentive system in banking institutions -- for example the way bonuses are calculated and paid -- encourages the very shortsighted risk-taking that brought us to where we are. Size is also a problem.
If banks that are "too large to fail" gamble with risk and win, they walk off with the profits. If they lose, the taxpayer picks up the tab.
I was working in the World Bank at the time of the Asian financial crisis in 1997. The various crises carried the names of countries -- Indonesia, Korea, Thailand, etc. But these were not "country" crises. They were banking crises.
The American and European banks lending in East Asia lent to companies beyond their ability to pay. What happened? They were bailed out because, if they weren't, it was said, there would be turmoil. So, the IMF put a gun to their head to make sure the debts were paid. The taxpayers in those countries were forced to bail out the banks. The only difference with this crisis is that the American taxpayers, instead of poor people in Asian countries, are bailing out the banks!
It is a welcome development that there are now discussions in the G-20 and elsewhere about how to change the incentives to get the banks to behave better. Global cooperation in this endeavor would be best because of globalization -- banks are good at regulatory and financial arbitrage, sending capital to where they are least regulated.
In Europe, the view is very much that the U.S. is dragging its feet. They are much more adamant about regulation. The head of the Bank of England has said very forcefully, "If you are too big to fail, you are too big to be." Incentives that lead to excessive risk-taking have to be curbed for those institutions that can put at risk an entire economy.
The reality is that the financial system has failed to do its job. Its job is to take savings and transform them into investments with the highest return. Putting savings into housing beyond people's ability to save in the richest country in the world did not do that. Our financial system did not perform its social function.
ON CHINA: One of the reasons China is recovering so well is that they have read all the good American textbooks on macroeconomic management that we've recently ignored. The Keynesian idea, which they've adopted, is that if you have a weak economy, the government should spend. And they are doing it the right way by stimulating the economy in the short run through investments that provide the basis for long-term economic growth.
For example, their stimulus includes spending on a high-speed rail system. Just at the transcontinental railroad changed America's economic geography when it was built, it will do the same for them. Now they have the fastest trains in the world. When completed, that will leave them in a position for faster growth.
(c) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK/TRIBUNE MEDIA SERVICES
Stiglitz: U.S. Recovery Requires 'Second Stimulus'
Global Viewpoint
Word Count: 1450
Subhed: Banks Too Big to Fail Are Too Big to Be
Joseph Stiglitz, who was awarded the Nobel Prize for economics in 2001, spoke to the Council on Foreign Relations this Thursday about his new book, "Freefall: America, Free Markets and the Sinking of the World Economy," and discussed the U.S. recovery, banking regulation and China's stimulus.
Global Viewpoint Network editor Nathan Gardels participated in the discussion as a member of the council. Adapted excerpts follow:
ON THE PROSPECTS OF ECONOMIC RECOVERY IN THE U.S.: We've pulled back from the precipice, but the current situation cannot be described as a strong recovery. The recession may be over in the way economists describe it -- two quarters of negative growth -- since growth has turned positive. But the recession is far from over for those who don't have jobs or can't sell the goods they produce.
The official unemployment rate may be 10 percent. But when we factor in those who are no longer looking for work because the recession has gone on so long, the picture looks pretty bad. Since the U.S. Bureau of Labor Statistics collects data on those who have given up looking for work or taken a part-time job, we can calculate that the real unemployment level stands at over 19 percent.
That means one out of five Americans looking for full-time work cannot get it now. And four out of 10 who can't find work have been out of a job for more than half a year, which means whatever savings they had will have dried up while the prospects of re-employment in a good job goes way down. That is a serious situation. It is bleaker for those over 50, and bleaker still for black youth, in which one out of two are unemployed.
It is commonly said that growth in jobs always lags behind recovery. The truth is that the recovery hasn't been strong enough to create enough jobs for new entrants to the labor force, no less to bring unemployment back down from 10 percent back to 5 percent. For that to happen in the U.S., growth must be at least 3 percent a year. I don't see growth in 2010 or 2011 being above that level.
The fundamental problem -- both nationally and globally -- is that what sustained such levels of growth in the pre-crisis years was the bubble economy, which allowed people to live beyond their means by borrowing. In one year alone in the U.S., people took $950 billion out of their houses in equity loans.
During that time, the savings rate in the U.S. plummeted to zero. Clearly, what was unsustainable couldn't be sustained.
The flipside of the burst bubble is that consumption has gone down. For the long turn, that is a good thing. For the short run, that is a problem.
Praying for the consumer to come back in this context is a funny kind of prayer. We shouldn't go back to living beyond our means in the U.S., which is what created the crisis to begin with. And, certainly for the moment, we can't.
That means a robust recovery is not likely. Without strong consumption, strong investment is not likely.
In the 1997-98 crisis, when Korea, for instance, had this problem, it recovered by exporting what it made to the U.S. and other places that could consume their products. But with Europe down and the U.S. down, we can't all export our way out of this crisis. Trade with Mars is still not big enough.
Part of the world -- Asia -- is recovering. But, dynamic as Asia is, its demand is too small overall to make up the shortfall that would lift the U.S. out of recession through exports.
That leaves government to fill the gap. The U.S. stimulus has made a difference. If we hadn't had the stimulus, unemployment would be 11 or 12 percent. Yet, it was not big enough or well enough designed to bring employment back to normal levels.
One of the key failures of the stimulus package was that it didn't take into account the fiscal problems the recession would create for state and local governments. When tax revenues go down because of lost economic activity -- falling housing prices, close businesses, lost income from unemployment -- budgets have to be cut back. Revenues at the state and local level in the U.S. are down $200 billion this year. So, while the federal government has been increasing spending, state and local governments have been contracting.
This all will get worse with the end of the stimulus in 2011.
What to do? The U.S. Congress has to pass a second stimulus. It also has to finally really come to grips with the mortgage crisis, which ignited the meltdown. This year we are expecting 2.5 to 3 million foreclosures.
Finally, banks must begin lending again, especially to small and medium-size businesses that create new jobs. This was the rationale for bailing out the banks -- but it hasn't worked. There are still no constraints on the banks. They get almost 0 percent credit from the Federal Reserve, and what do they do? They look around the world for investment in the strongest economies -- not the U.S. but emerging economies like Brazil and China. And now that is creating a problem because they are getting speculative money that is creating bubbles there!
Fortunately, these countries have been through this crisis once already and have better banking regulations and monetary policies than the U.S. Brazil has already introduced restrictions on the inflow of capital, undermining globalization.
ON BANKING REGULATION: The regulatory framework of banks is one of the key problems in the U.S. today. Clearly, the current incentive system in banking institutions -- for example the way bonuses are calculated and paid -- encourages the very shortsighted risk-taking that brought us to where we are. Size is also a problem.
If banks that are "too large to fail" gamble with risk and win, they walk off with the profits. If they lose, the taxpayer picks up the tab.
I was working in the World Bank at the time of the Asian financial crisis in 1997. The various crises carried the names of countries -- Indonesia, Korea, Thailand, etc. But these were not "country" crises. They were banking crises.
The American and European banks lending in East Asia lent to companies beyond their ability to pay. What happened? They were bailed out because, if they weren't, it was said, there would be turmoil. So, the IMF put a gun to their head to make sure the debts were paid. The taxpayers in those countries were forced to bail out the banks. The only difference with this crisis is that the American taxpayers, instead of poor people in Asian countries, are bailing out the banks!
It is a welcome development that there are now discussions in the G-20 and elsewhere about how to change the incentives to get the banks to behave better. Global cooperation in this endeavor would be best because of globalization -- banks are good at regulatory and financial arbitrage, sending capital to where they are least regulated.
In Europe, the view is very much that the U.S. is dragging its feet. They are much more adamant about regulation. The head of the Bank of England has said very forcefully, "If you are too big to fail, you are too big to be." Incentives that lead to excessive risk-taking have to be curbed for those institutions that can put at risk an entire economy.
The reality is that the financial system has failed to do its job. Its job is to take savings and transform them into investments with the highest return. Putting savings into housing beyond people's ability to save in the richest country in the world did not do that. Our financial system did not perform its social function.
ON CHINA: One of the reasons China is recovering so well is that they have read all the good American textbooks on macroeconomic management that we've recently ignored. The Keynesian idea, which they've adopted, is that if you have a weak economy, the government should spend. And they are doing it the right way by stimulating the economy in the short run through investments that provide the basis for long-term economic growth.
For example, their stimulus includes spending on a high-speed rail system. Just at the transcontinental railroad changed America's economic geography when it was built, it will do the same for them. Now they have the fastest trains in the world. When completed, that will leave them in a position for faster growth.
(c) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK/TRIBUNE MEDIA SERVICES
CIBER-GUERRA CON CHINA
http://www.tmsinternational.com/
Ciber-guerra con China
Por Nathan Gardels
Global Viewpoint - Spanish
Word Count: 1247
Ex-jefe de inteligencia dice que China apunta hacia el "bajo vientre" de América.
Nathan Gardels es editor en jefe de NPQ y de la Red Global Viewpoint para Tribune Media Services. Su libro más reciente, con el productor de Hollywood Mike Medavoy, es "American Idol After Iraq: Competing for Hearts and Minds in the Global Media Age" ("Idolo Americano Liego de Irak: Compitiendo por los Corazones y Mentes en la Era de los Medios Globales.")
LOS ANGELES -- Google y la Agencia de Seguridad Nacional participan en una investigación cooperativa para determinar quién exactamente de China se entrometía en las redes propiedad de Google, incluyendo intercambios de correos electrónicos entre disidentes chinos. También se unen para desarrollar nuevas defensas en contra de la intrusión maliciosa y ataques contra la ciber-infraestructura de América.
Aunque la vulnerabilidad cibernética de América ha sido por mucho preocupante para los servicios de inteligencia, el episodio de Google la ha catapultado a una prioridad de seguridad nacional.
Nadie sabe más acerca de las capacidades de China para la ciber-guerra que Mike McConnell, quien fue director de Inteligencia Nacional, la autoridad suprema sobe todas las agencias de seguridad americanas, de febrero de 2007 a enero de 2009, y director de la Agencia de Seguridad Nacional de 1992 a 1996.
Luego de ataques la primavera pasada contra el Pentágono y la Bolsa de Valores de Nueva York, me senté con él para discutir al principal sospechoso, entonces también China, y para comprender el campo de batalla de la ciber-guerra.
Algunos analistas de la defensa dicen que el 90% de lo sondeos y barridos de los sistemas de defensa americanos, así como de las redes comerciales de computadoras vienen de China. Así es que pregunté a McConnell lo que piensa del cálculo.
"No sé si es el 90%," dijo McConnell, "pero están determinados a ser los mejores. Probablemente los mejores del mundo en el ambiente cibernético sean Estados Unidos, luego los rusos, los británicos, los israelíes y los franceses. Después vienen los chinos.
"Los chinos, continuó, "Explotan nuestros sistemas para obtener la ventaja de la información -- buscando las características de un sistema de armas de un contratista de la defensa o investigación académica sobre la física del plasma, por ejemplo -- no para destruir la información o causar daños. Pero, por ahora, creo que los detiene la destrucción de la información su necesidad de exportar a EUA y la necesidad de mantener una divisa estable y mercados globales estables.
"Pero, ¿qué ocurre si tenemos una guerra? La capacidad para la explotación de la información podría rápidamente usarse para un ataque para destruir los sistemas de los que depende EUA."
Seguramente, sin embargo, sugerí, China no es el único país que navega en busca de información y sondea las vulnerabilidades de seguridad en el ciberespacio.
"Todas las naciones que tienen tecnología de avanzada están explorando opciones para establecer políticas y reglas sobre cómo usar esta nueva capacidad para librar la guerra. Todos, todo el tiempo," reconoció McConnell.
China está en el radar por Google. Pero, pregunté, ¿qué hay de la amenaza terrorista?
"Los grupos terroristas en la actualidad se catalogan cerca del fondo en la capacidad para la guerra cibernética. Las organizaciones criminales son más sofisticadas. Existe una jerarquía. Uno pasa de las naciones-estado, que pueden destruir cosas, a los criminales, quienes pueden robar cosas, a los molestos pero sofisticados hackers.
"En algún momento, sin embargo, los terroristas se harán de un par de graduados de una de las mejores universidades con capacidades y ciberhabilidades.
"Tarde o temprano, los grupos terroristas alcanzarán la cibersofisticación. Es como la proliferación nuclear, sólo que mucho más fácil. Una vez que se tienen los conocimientos, no se tienen que pasar años enriqueciendo uranio y probando misiles de largo alcance. No tardarían mucho en alcanzar una sofisticada capacidad de ataque. A diferencia de las naciones estado que tienen interés en un mundo estable con mercados estables, los terroristas no se detendrán de causar daños a nuestra información para alcanzar sus metas."
Una de las cosas que Google y la NSA están tratando de determinar es quién en China está lanzando esta continua serie de sondeos cibernéticos. ¿Es el gobierno? ¿El Ejército Popular de Liberación?
"Su colección de inteligencia es coordinada," propuso el exespía maestro sobre los ataques de Google. "Pero al igual que en EUA, hay burocracias en competencia que desarrollan misiones de ciberexplotación. En China actualmente, hay millones de personas en un esfuerzo sostenido por recolectar inteligencia, muchos de ellos sobre una base emprendedora, por así decirlo, dentro de una estructura de burocracias en competencia.
¿Son estos sondeos cada vez más frecuentes alguna clase de iniciativa agresiva por parte de China, me preguntaba, o se sienten de alguna manera amenazados por EUA y por ello estás fortaleciendo sus propias defensas?
"China comprende que una vulnerabilidad estratégica de Estados Unidos es su suave vientre cibernético. Creo que buscan 'poseer' tal espacio," dice McConnell. "Los chinos recibieron un gran choque cuando viendo la acción de Operación Desierto (durante la primera guerra contra Irak). Vieron el poder de EUA ligando tecnología computacional con el armamento para obtener precisión. Habíamos lanzado 1,000 bombas en la Segunda Guerra Mundial para destruir nuestros objetivos con efectividad. En Vietnam, se necesitaban cientos de bombas. Hoy se requiere sólo una.
"Un blanco, una bomba. Dominábamos la esfera de la guerra. Poseíamos la habilidad de localizar y ver objetivos a través de imágenes de satélites de navegación que otros no tenían. Teníamos superioridad aérea. Podíamos acabar con un blanco vulnerable con una bomba en el momento en que lo deseáramos.
"Creo que los chinos concluyeron de la Operación Tormenta del Desierto que su contraenfoque tenía que ser el reto al control americano del espacio de batalla fortaleciendo capacidades para derribar nuestros satélites e invadir nuestras ciberredes. En el nombre de la defensa de China en este nuevo mundo, los chinos sienten que tienen que eliminar esa ventaja de EUA en caso de una guerra."
Para este viejo aliado de la inteligencia quien ha estado escuchando a China durante años y sondeando sus intenciones, la capacidad de la nación para la guerra cibernética es parte y parcela de su creciente poderío militar.
"Los chinos han desarrollado la capacidad para derribar nuestros satélites. Han desarrollado capacidades de radar sobre el horizonte. Tienen misiles que pueden ser redirigidos en vuelo. En suma, están buscando formas de mantenernos a raya en el evento de un conflicto, de no permitirnos acercarnos a China. Con el tiempo, al crecer su poder, su influencia y su riqueza, China probablemente desarrollará sistemas de armamentos con 'poder de proyección.'
En resumen, McConnell dejó poca duda del reto que enfrenta EUA de China.
"Ven al Reino Medio como el centro del mundo," dijo. "Habrán pasado de lo que describen como 'el siglo de la vergüenza' a 'nuestro siglo' hacia delante. Y quieren protegerlo de EUA o de cualquiera otro. Los chinos quieren dominar este especio de la información. Así, quieren desarrollar la capacidad de atacar nuestra 'ventaja de información' negándonos esa capacidad."
Hace apenas un año China se sumó al Presidente Obama en el G-20 en un esfuerzo coordinado por detener la caída económica y mantener a flote la economía mundial. Ahora, repentinamente este invierno, EUA y China parecen dirigirse rumbo a alguna clase de choque. Google ha sido agregado a la lista de cuestiones de contención junto con Taiwán, Tibet y Tiananmen. Podría ser sabio en estas circunstancias escuchar las consideradas preocupaciones de Mike McConnell.
(C) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK, TRIBUNE MEDIA SERVICES, INC.
Ciber-guerra con China
Por Nathan Gardels
Global Viewpoint - Spanish
Word Count: 1247
Ex-jefe de inteligencia dice que China apunta hacia el "bajo vientre" de América.
Nathan Gardels es editor en jefe de NPQ y de la Red Global Viewpoint para Tribune Media Services. Su libro más reciente, con el productor de Hollywood Mike Medavoy, es "American Idol After Iraq: Competing for Hearts and Minds in the Global Media Age" ("Idolo Americano Liego de Irak: Compitiendo por los Corazones y Mentes en la Era de los Medios Globales.")
LOS ANGELES -- Google y la Agencia de Seguridad Nacional participan en una investigación cooperativa para determinar quién exactamente de China se entrometía en las redes propiedad de Google, incluyendo intercambios de correos electrónicos entre disidentes chinos. También se unen para desarrollar nuevas defensas en contra de la intrusión maliciosa y ataques contra la ciber-infraestructura de América.
Aunque la vulnerabilidad cibernética de América ha sido por mucho preocupante para los servicios de inteligencia, el episodio de Google la ha catapultado a una prioridad de seguridad nacional.
Nadie sabe más acerca de las capacidades de China para la ciber-guerra que Mike McConnell, quien fue director de Inteligencia Nacional, la autoridad suprema sobe todas las agencias de seguridad americanas, de febrero de 2007 a enero de 2009, y director de la Agencia de Seguridad Nacional de 1992 a 1996.
Luego de ataques la primavera pasada contra el Pentágono y la Bolsa de Valores de Nueva York, me senté con él para discutir al principal sospechoso, entonces también China, y para comprender el campo de batalla de la ciber-guerra.
Algunos analistas de la defensa dicen que el 90% de lo sondeos y barridos de los sistemas de defensa americanos, así como de las redes comerciales de computadoras vienen de China. Así es que pregunté a McConnell lo que piensa del cálculo.
"No sé si es el 90%," dijo McConnell, "pero están determinados a ser los mejores. Probablemente los mejores del mundo en el ambiente cibernético sean Estados Unidos, luego los rusos, los británicos, los israelíes y los franceses. Después vienen los chinos.
"Los chinos, continuó, "Explotan nuestros sistemas para obtener la ventaja de la información -- buscando las características de un sistema de armas de un contratista de la defensa o investigación académica sobre la física del plasma, por ejemplo -- no para destruir la información o causar daños. Pero, por ahora, creo que los detiene la destrucción de la información su necesidad de exportar a EUA y la necesidad de mantener una divisa estable y mercados globales estables.
"Pero, ¿qué ocurre si tenemos una guerra? La capacidad para la explotación de la información podría rápidamente usarse para un ataque para destruir los sistemas de los que depende EUA."
Seguramente, sin embargo, sugerí, China no es el único país que navega en busca de información y sondea las vulnerabilidades de seguridad en el ciberespacio.
"Todas las naciones que tienen tecnología de avanzada están explorando opciones para establecer políticas y reglas sobre cómo usar esta nueva capacidad para librar la guerra. Todos, todo el tiempo," reconoció McConnell.
China está en el radar por Google. Pero, pregunté, ¿qué hay de la amenaza terrorista?
"Los grupos terroristas en la actualidad se catalogan cerca del fondo en la capacidad para la guerra cibernética. Las organizaciones criminales son más sofisticadas. Existe una jerarquía. Uno pasa de las naciones-estado, que pueden destruir cosas, a los criminales, quienes pueden robar cosas, a los molestos pero sofisticados hackers.
"En algún momento, sin embargo, los terroristas se harán de un par de graduados de una de las mejores universidades con capacidades y ciberhabilidades.
"Tarde o temprano, los grupos terroristas alcanzarán la cibersofisticación. Es como la proliferación nuclear, sólo que mucho más fácil. Una vez que se tienen los conocimientos, no se tienen que pasar años enriqueciendo uranio y probando misiles de largo alcance. No tardarían mucho en alcanzar una sofisticada capacidad de ataque. A diferencia de las naciones estado que tienen interés en un mundo estable con mercados estables, los terroristas no se detendrán de causar daños a nuestra información para alcanzar sus metas."
Una de las cosas que Google y la NSA están tratando de determinar es quién en China está lanzando esta continua serie de sondeos cibernéticos. ¿Es el gobierno? ¿El Ejército Popular de Liberación?
"Su colección de inteligencia es coordinada," propuso el exespía maestro sobre los ataques de Google. "Pero al igual que en EUA, hay burocracias en competencia que desarrollan misiones de ciberexplotación. En China actualmente, hay millones de personas en un esfuerzo sostenido por recolectar inteligencia, muchos de ellos sobre una base emprendedora, por así decirlo, dentro de una estructura de burocracias en competencia.
¿Son estos sondeos cada vez más frecuentes alguna clase de iniciativa agresiva por parte de China, me preguntaba, o se sienten de alguna manera amenazados por EUA y por ello estás fortaleciendo sus propias defensas?
"China comprende que una vulnerabilidad estratégica de Estados Unidos es su suave vientre cibernético. Creo que buscan 'poseer' tal espacio," dice McConnell. "Los chinos recibieron un gran choque cuando viendo la acción de Operación Desierto (durante la primera guerra contra Irak). Vieron el poder de EUA ligando tecnología computacional con el armamento para obtener precisión. Habíamos lanzado 1,000 bombas en la Segunda Guerra Mundial para destruir nuestros objetivos con efectividad. En Vietnam, se necesitaban cientos de bombas. Hoy se requiere sólo una.
"Un blanco, una bomba. Dominábamos la esfera de la guerra. Poseíamos la habilidad de localizar y ver objetivos a través de imágenes de satélites de navegación que otros no tenían. Teníamos superioridad aérea. Podíamos acabar con un blanco vulnerable con una bomba en el momento en que lo deseáramos.
"Creo que los chinos concluyeron de la Operación Tormenta del Desierto que su contraenfoque tenía que ser el reto al control americano del espacio de batalla fortaleciendo capacidades para derribar nuestros satélites e invadir nuestras ciberredes. En el nombre de la defensa de China en este nuevo mundo, los chinos sienten que tienen que eliminar esa ventaja de EUA en caso de una guerra."
Para este viejo aliado de la inteligencia quien ha estado escuchando a China durante años y sondeando sus intenciones, la capacidad de la nación para la guerra cibernética es parte y parcela de su creciente poderío militar.
"Los chinos han desarrollado la capacidad para derribar nuestros satélites. Han desarrollado capacidades de radar sobre el horizonte. Tienen misiles que pueden ser redirigidos en vuelo. En suma, están buscando formas de mantenernos a raya en el evento de un conflicto, de no permitirnos acercarnos a China. Con el tiempo, al crecer su poder, su influencia y su riqueza, China probablemente desarrollará sistemas de armamentos con 'poder de proyección.'
En resumen, McConnell dejó poca duda del reto que enfrenta EUA de China.
"Ven al Reino Medio como el centro del mundo," dijo. "Habrán pasado de lo que describen como 'el siglo de la vergüenza' a 'nuestro siglo' hacia delante. Y quieren protegerlo de EUA o de cualquiera otro. Los chinos quieren dominar este especio de la información. Así, quieren desarrollar la capacidad de atacar nuestra 'ventaja de información' negándonos esa capacidad."
Hace apenas un año China se sumó al Presidente Obama en el G-20 en un esfuerzo coordinado por detener la caída económica y mantener a flote la economía mundial. Ahora, repentinamente este invierno, EUA y China parecen dirigirse rumbo a alguna clase de choque. Google ha sido agregado a la lista de cuestiones de contención junto con Taiwán, Tibet y Tiananmen. Podría ser sabio en estas circunstancias escuchar las consideradas preocupaciones de Mike McConnell.
(C) 2010 GLOBAL VIEWPOINT NETWORK, TRIBUNE MEDIA SERVICES, INC.
martes, 16 de febrero de 2010
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